Reclamaciones a Clinicas Dorsia por operaciones de pecho mal hechas

¿Tu operación de pecho en Clínicas Dorsia salió mal? Conoce tus derechos, las pruebas necesarias y cómo reclamar una indemnización.

NEGLIGENCIAS MEDICAS

Alejandro Hurtado Bárez

9/17/20269 min read

Cómo reclamar a Clínicas Dorsia por una operación de pecho mal realizada

Después de una operación de pecho, convivir con la incertidumbre puede resultar agotador. Te preguntas si las molestias forman parte de la recuperación, por qué tus pechos han quedado diferentes o si tendrás que pasar de nuevo por quirófano. A veces, lo que más necesitas es que alguien se detenga a escucharte y te explique qué está ocurriendo.

Si te has intervenido en una clínica Dorsia y te reconoces en esta situación, es comprensible que quieras respuestas antes de tomar otra decisión. Quizá has acudido a varias revisiones, has recibido una propuesta de corrección o estás buscando una segunda opinión. En cualquiera de esos momentos puede surgir la misma duda: ¿tengo motivos para reclamar por lo que me ha pasado?

Puedes solicitar una valoración de tu caso aunque todavía no sepas si hubo una negligencia. Para determinar si procede una reclamación y una posible indemnización, hay que revisar la atención recibida, los compromisos de la clínica y los daños que puedan acreditarse. Aquí te explicamos cómo hacerlo y qué enseñan algunos casos documentados relacionados con Dorsia.

Hurtado & Bárez Abogados lidera y acompaña a víctimas de operaciones de pecho mal realizadas

Cuando estás preocupada por tu salud, reunir informes y enfrentarte a una reclamación puede parecer una carga más. Es comprensible que necesites tiempo para explicar lo ocurrido, que te cueste enseñar fotografías o que todavía no sepas poner nombre a lo que estás viviendo.

En nuestro despacho, el asesoramiento en negligencias médicas empieza por escuchar tu historia y revisar la documentación. Liderar la defensa de tus derechos significa asumir la dirección jurídica de la reclamación: identificar a los posibles responsables, ordenar las pruebas y explicar qué vías pueden ser adecuadas para tu caso.

Acompañarte también significa hablar con claridad sobre las posibilidades, los costes y las dificultades del procedimiento. Puedes pedir una valoración aunque todavía no tengas todos los informes o no estés segura de querer acudir a los tribunales. El primer paso es comprender tu situación y decidir con información.

¿Cuándo se puede reclamar por una operación de pecho en Dorsia?

La expresión «operación de pecho mal hecha» suele describir cómo vive una paciente el resultado. Jurídicamente, hay que concretar el motivo de la reclamación. Puede existir un problema en la actuación médica, en la información facilitada antes de operar o en el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la clínica.

Como comentamos en este artículo, para valorar una reclamación es necesario estudiar los daños y lo ocurrido antes, durante y después de la operación. Ese análisis individual también es el punto de partida cuando la intervención se ha realizado en una clínica Dorsia.

Conviene revisar tres cuestiones:

  • Qué daño se ha producido. Por ejemplo, una lesión, una secuela estética o funcional, un gasto de reparación o una afectación psicológica acreditada.

  • Qué actuación o incumplimiento se atribuye a cada responsable. Es necesario explicar qué se hizo de forma incorrecta o qué obligación quedó pendiente.

  • Qué relación existe entre ambos. La reclamación debe conectar el daño con la conducta o el incumplimiento que se denuncia.

Que el resultado te preocupe justifica buscar una segunda opinión. La viabilidad jurídica se determina después, al estudiar las pruebas. Tampoco la existencia de otros procedimientos relacionados con Dorsia permite dar por probada una negligencia en tu operación.

Casos documentados de reclamaciones relacionadas con cirugía de pecho en Dorsia

Conocer otros casos puede ayudarte a entender qué valoran los tribunales. Los antecedentes siguientes tienen desenlaces distintos y se refieren a pacientes, contratos y pruebas concretos. Las cantidades que aparecen en ellos no constituyen una tarifa aplicable a otras reclamaciones.

Palma de Mallorca: una indemnización publicada por secuelas tras una reducción mamaria

El 31 de octubre de 2020, Law&Trends informó de una sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca que estimaba parcialmente la reclamación de una paciente intervenida en una clínica Dorsia. Según la noticia, la condena ascendía a 18.000 euros, más intereses legales y costas de segunda instancia.

La información situaba la reducción mamaria bilateral en octubre de 2016 y describía cicatrices, asimetría y secuelas funcionales relacionadas con la lactancia. También señalaba problemas en el planteamiento y la ejecución de la cirugía. La publicación no precisaba si la resolución era firme. Noticia de Law&Trends sobre el caso de Palma.

Las Palmas: 6.650 euros por incumplir el compromiso de una cirugía reparadora

La Audiencia Provincial de Las Palmas, en su sentencia 544/2025, de 9 de septiembre, confirmó una condena de 6.650 euros, más intereses, contra Canador, S. L., identificada en la resolución como Clínicas Dorsia. El procedimiento estaba relacionado con una elevación de pecho con recambio de prótesis y posteriores intervenciones.

El tribunal mantuvo que no se había acreditado mala praxis quirúrgica. La responsabilidad se vinculó al incumplimiento del compromiso de realizar una nueva intervención sin coste, ofrecida por la clínica y posteriormente solicitada por la paciente. La cantidad reconocida correspondía a la operación que esta afrontó en otro centro. La sentencia contemplaba la posibilidad de recurso de casación. Sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas, publicada en Iberley.

Qué problemas después de la operación conviene revisar

Una paciente puede consultar por pechos con distinta forma o altura, cicatrices que le preocupan, endurecimiento, dolor, desplazamiento de las prótesis o dificultades en la cicatrización. Algunas de estas situaciones figuran entre los riesgos conocidos de los implantes mamarios y deben valorarse médicamente. Su aparición, por sí sola, no demuestra una actuación negligente.

Para estudiar una posible reclamación, interesa revisar:

  • La valoración previa: antecedentes, exploración, características de las mamas y elección de la intervención.

  • La técnica utilizada: qué estaba previsto, qué se hizo y qué justificación médica consta.

  • La información recibida: riesgos, limitaciones, alternativas y consecuencias relevantes para ti.

  • El seguimiento: revisiones, respuesta a las molestias comunicadas y atención de las complicaciones.

  • Los compromisos posteriores: propuestas de corrección, condiciones económicas y acuerdos que puedan acreditarse.

Por ejemplo, si después de varias consultas sigues sin entender por qué tienes dolor o qué solución te proponen, puedes pedir que te expliquen el diagnóstico y el plan de tratamiento por escrito. Esa información te ayuda a cuidar tu salud y a reconstruir lo sucedido.

Cómo reclamar a Clínicas Dorsia por una operación de pecho

1. Atiende primero tu salud

Si tienes dolor inesperado, una hinchazón inusual o cambios de color en la piel, contacta cuanto antes con un profesional sanitario. Si necesitas atención urgente, acude a urgencias.

Guarda los informes que te entreguen. Una reclamación puede prepararse mientras recibes la atención que necesitas; no debes aplazar un tratamiento necesario para reunir pruebas.

2. Solicita tu historia clínica y reúne los documentos de la operación

Pide por escrito una copia de tu historia clínica a la clínica y, si procede, al hospital donde se realizó la intervención. El artículo 18 de la Ley 41/2002 reconoce el derecho de acceso y copia, con las reservas legales relativas, entre otras cuestiones, a datos de terceros y anotaciones subjetivas de profesionales. Derecho de acceso a la historia clínica.

Para preparar el expediente, resulta útil reunir:

  • Contrato, presupuesto, facturas y justificantes de pago.

  • Consentimientos informados y documentación entregada antes de operar.

  • Informes de exploración, pruebas previas, informe quirúrgico y alta.

  • Información de las prótesis implantadas, si las hubo.

  • Informes de revisiones, urgencias, tratamientos y nuevas intervenciones.

  • Fotografías originales anteriores y posteriores, conservando sus fechas cuando sea posible.

  • Correos, mensajes y propuestas de solución de la clínica.

  • Facturas de gastos relacionados y documentos sobre bajas o pérdidas de ingresos.

Conserva también la solicitud de documentación y la respuesta. Si falta algún informe, anótalo para pedirlo expresamente.

3. Escribe una cronología sencilla

No necesitas redactar un relato jurídico. Puedes empezar con las fechas de la primera consulta, la operación, la aparición de las molestias y cada revisión posterior.

Añade qué comunicaste, a quién y qué respuesta recibiste. Si recuerdas una conversación pero no tienes un mensaje que la documente, indícalo como recuerdo. Diferenciar los documentos de lo que recuerdas ayuda a presentar un relato preciso.

Quizá ahora todo te parezca una sucesión confusa de citas y llamadas. Ordenarlo poco a poco puede facilitar mucho la valoración del caso.

4. Obtén una valoración médica independiente

Una segunda opinión puede ayudarte a entender tu situación y las opciones de tratamiento. Para una reclamación, suele ser especialmente relevante un informe pericial de un profesional con conocimientos adecuados sobre la intervención y el daño discutido.

El perito debe analizar la documentación y explicar si encuentra una actuación incorrecta, qué consecuencias se relacionan con ella y cómo se valoran. Un informe que se limite a describir una asimetría puede resultar insuficiente para demostrar su origen.

Imagina que te proponen una nueva cirugía. Antes de decidir, te ayudará conocer qué problema pretende corregir, qué posibilidades ofrece y qué riesgos tendría en tu caso. La decisión médica y la estrategia jurídica deben coordinarse respetando tus necesidades.

5. Identifica a quién debe dirigirse la reclamación

Aunque tú reconozcas el centro por el nombre Dorsia, la reclamación necesita identificar a las personas o sociedades que intervinieron en tu caso. Revisa la razón social y el NIF que aparecen en el contrato y las facturas, el nombre del cirujano y el centro donde se realizó la operación.

Según los hechos, puede valorarse la responsabilidad de la entidad contratante, del profesional sanitario o de otros intervinientes. También debe examinarse la cobertura del seguro de responsabilidad civil. La Ley de Contrato de Seguro regula la acción directa del perjudicado frente a la aseguradora, dentro del marco aplicable. Artículo 76 de la Ley de Contrato de Seguro.

Identificar correctamente a cada posible responsable evita que la reclamación se dirija de forma genérica a una marca sin concretar la relación contractual o asistencial.

6. Formula una reclamación extrajudicial documentada

La reclamación debe exponer los hechos, el motivo por el que se solicita una solución y la documentación disponible. Conviene utilizar un medio que permita acreditar el contenido y la recepción, conservando las respuestas.

Además, la Ley Orgánica 1/2025 exige, con carácter general y con excepciones, una actividad negociadora previa para presentar una demanda civil. En reclamaciones individuales de consumidores, la reclamación previa a la empresa o profesional contratado puede cumplir ese requisito si no obtiene respuesta en el plazo aplicable o si la respuesta no es satisfactoria. Hay que comprobar su encaje en el caso concreto. Artículo 5 y disposición adicional séptima de la Ley Orgánica 1/2025.

Por eso, merece la pena preparar esta comunicación con asesoramiento. Su contenido puede ser relevante tanto para negociar como para una posterior demanda.

7. Valora la demanda si no se alcanza una solución adecuada

Si la documentación y el análisis pericial respaldan la reclamación, se estudia la vía judicial correspondiente. Antes de decidir, debes conocer los honorarios, el coste del perito, la intervención de procurador cuando proceda y el posible riesgo de costas.

También debes poder preguntar qué puntos están bien acreditados y cuáles son discutibles. Una decisión informada incluye valorar una propuesta de acuerdo y comprender qué derechos quedarían resueltos al aceptarla.

Haber firmado un consentimiento informado no impide reclamar

Es posible que te preguntes: «Si firmé que conocía los riesgos, ¿ya no puedo hacer nada?». La firma de un consentimiento no supone aceptar una actuación negligente. Habrá que revisar qué información se facilitó y qué relación tiene con el problema sufrido.

La Ley 41/2002 exige consentimiento escrito para las intervenciones quirúrgicas e información previa sobre las consecuencias relevantes, los riesgos personales, los riesgos probables y las contraindicaciones. Artículos 8 y 10 de la Ley de autonomía del paciente.

En la consulta jurídica interesa reconstruir cuándo recibiste los documentos, qué explicaciones te dieron y qué dudas planteaste. Un posible defecto de información exige estudiar también el daño y su conexión con esa falta de información; no permite fijar automáticamente una indemnización.

La publicidad y las promesas de corrección también pueden importar

Antes de contratar, quizá recibiste un presupuesto con determinadas revisiones incluidas o una explicación sobre qué ocurriría si necesitabas una corrección. Conserva esos documentos y los mensajes en los que se concretaran las condiciones.

El artículo 61 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios contempla la integración de la oferta, la promoción y la publicidad en el contrato. Su aplicación exige analizar el contenido de lo anunciado y la obligación que se pretende exigir. Regulación de la oferta y la publicidad contractual.

Si te ofrecen una reparación, pide que consten su alcance, quién la realizaría, qué gastos cubriría y qué condiciones se aplican. Expresiones como «ya lo arreglaremos» pueden dejar dudas que es mejor aclarar antes de tomar una decisión.

Dar el primer paso puede ayudarte a recuperar claridad

Tal vez ahora no buscas pensar en un juicio. Quizá lo que necesitas es entender por qué la operación no ha evolucionado como esperabas y qué opciones tienes para cuidar tu salud y defender tus derechos.

Si te has operado el pecho en una clínica Dorsia y te preocupa el resultado o la atención recibida, puedes contactar con nuestro despacho para valorar tu caso. Revisar lo ocurrido con apoyo jurídico te permitirá decidir con más información.

Tu decisión de operarte fue personal y merece respeto. Ahora también mereces que se escuchen tus dudas, que se estudien los hechos con rigor y que te expliquen los siguientes pasos de una forma que puedas comprender.

Este contenido tiene carácter informativo. Cada situación requiere un análisis jurídico individualizado y no constituye asesoramiento legal para un caso concreto.