¿Qué pasa si el conductor no está bien identificado en un control de alcoholemia?

¿Te acusan de un delito de alcoholemia pero no eras tú? Descubre cómo los errores de identificación en el atestado pueden llevar a una absolución.

ALCOHOLEMIASPENAL

Alejandro Hurtado Bárez

10/6/20262 min read

¿Qué pasa si me acusan de ir de un delito de alcoholemia pero no fui yo? 

Todo empezó en un control preventivo de alcoholemia. La Policía detuvo un vehículo y realizó dos pruebas al conductor, con resultados de 0,77 y 0,69 mg/l en aire espirado.

A simple vista, parecía un caso bastante claro. Sin embargo, al revisar la documentación apareció un problema importante: los datos de la persona que figuraba en el atestado y en los propios tickets de alcoholemia no coincidían con los del acusado.

La acusación defendió que se trataba simplemente de un error de identificación y que, en realidad, la persona acusada sí era quien había realizado la prueba.

Pero durante el juicio esa versión no pudo acreditarse con la suficiente seguridad.

¿Puede anularse una condena por alcoholemia si el conductor está mal identificado?

En este caso, el problema de identificación terminó siendo decisivo.

Uno de los agentes explicó que, después del tiempo transcurrido y de la cantidad de controles realizados, no recordaba aquella intervención concreta. El otro agente sí identificó al acusado como la persona sometida a la prueba, aunque el juez consideró que su declaración no había sido lo suficientemente rotunda como para eliminar todas las dudas.

Además, existía una posibilidad que no podía descartarse: que la prueba de alcoholemia se hubiera realizado realmente a la otra persona que aparecía identificada en la documentación y que posteriormente se hubieran confundido datos o citaciones.

Y esa fue la clave.

El propio juez reconoció que la versión de la acusación podía ser la más probable. Pero en un procedimiento penal no basta con que algo parezca probable. Tiene que quedar suficientemente acreditado quién conducía y a quién correspondían realmente las pruebas de alcoholemia.

Al existir una duda razonable sobre la identidad del conductor, el juzgado aplicó el principio in dubio pro reo y terminó dictando una sentencia absolutoria.

Este caso demuestra por qué es tan importante revisar con detalle un atestado por alcoholemia. Un resultado positivo no basta por sí solo si existen dudas relevantes sobre quién conducía o sobre la persona a la que pertenecen las pruebas.

Si te han citado por un delito de alcoholemia y has detectado errores en el atestado, en los tickets de la prueba o en la identificación del conductor, contacta con nosotros. Estudiaremos la documentación de tu caso para comprobar si el procedimiento se ha realizado con todas las garantías.