Que hacer si te acusan sin pruebas
¿Qué ocurre si te acusan de un delito sin pruebas? Conoce tus derechos, cómo actuar desde el primer momento, el papel del abogado penalista y cuándo una denuncia puede ser archivada por falta de pruebas suficientes.
DERECHOPENAL
Alejandro Hurtado Bárez
2/13/20263 min read
¿Qué pasa si me acusan de un delito sin pruebas?
Ser acusado de un delito sin haber hecho nada es una de las experiencias más inquietantes que puede vivir una persona. De un día para otro, una simple sospecha puede convertirse en una denuncia penal, en una citación judicial y en el miedo real a enfrentarse a un proceso que pone en juego tu libertad, tu reputación y tu tranquilidad. Y lo más importante que debes saber desde el primer momento es esto: una acusación no equivale a una culpabilidad, y en Derecho Penal nadie puede ser condenado si no existen pruebas suficientes y válidas.
¿Qué hacer si te acusan de un delito sin pruebas?
Cuando alguien te acusa sin pruebas, lo primero es no precipitarse. Explicarse demasiado pronto, declarar sin asesoramiento o intentar “aclararlo todo” desde la emoción suele ser un error. En un procedimiento penal, cada palabra cuenta, y la estrategia debe construirse desde el inicio con un criterio jurídico claro. En nuestro sistema, no eres tú quien debe demostrar su inocencia; es quien acusa quien tiene la obligación de probar que el delito existió y que tú fuiste responsable. Sin hechos acreditados, sin documentos, sin pruebas objetivas, una causa penal no puede sostenerse.
Muchas denuncias se apoyan únicamente en sospechas: “era la única persona que estaba allí”, “tenía acceso”, “su actitud fue rara”. Sin embargo, el Derecho Penal no condena intuiciones ni presunciones. Exige indicios sólidos, coherentes y verificables. Cuando estos no existen, el trabajo del abogado penalista consiste en analizar el relato, detectar las contradicciones, cuestionar la prueba aportada y, llegado el momento, solicitar el archivo del procedimiento para evitar un juicio innecesario e injusto.
Esto no es una teoría. Es exactamente lo que ocurrió en uno de nuestros casos.
Caso real: archivo de una causa penal por acusación sin pruebas
Un hombre denunció la desaparición de varias joyas de su domicilio, valorándolas en unos 12.000 euros. Señaló como única sospechosa a la limpiadora que había acudido por primera vez a la vivienda, alegando que fue la única persona que se quedó sola en el domicilio durante un intervalo de tiempo y que se marchó sin cobrar. No aportó facturas, ni tasaciones, ni pólizas de seguro, ni fotografías fiables que acreditaran la existencia real de las joyas o su valor. Solo su palabra.
Durante la instrucción no apareció ninguna joya, no hubo testigos del supuesto robo ni se acreditó que los objetos denunciados existieran realmente. Aun así, se encargó una tasación pericial que se realizó sin ver las joyas, basándose únicamente en fotografías genéricas no autenticadas y en estimaciones hipotéticas de peso y valor del oro. El propio perito reconoció que trabajaba con datos prácticamente inexistentes.
Nuestra defensa ante una acusación de un delito sin pruebas
Desde la defensa, se puso el foco donde debía estar: en la ausencia total de prueba objetiva, en las incoherencias del relato del denunciante, en la inexistencia de documentos que acreditaran los hechos y en la absoluta debilidad de una pericial construida sobre suposiciones. Se impugnó expresamente ese informe y se solicitó el archivo de la causa, recordando algo esencial: no se puede acusar penalmente a una persona solo porque “podría haber sido”.
El resultado fue claro. El Ministerio Fiscal concluyó que, aunque en abstracto pudiera haberse producido un hecho delictivo, no existían motivos suficientes para dirigir una acusación contra una persona concreta. El Juzgado acordó el sobreseimiento provisional y el archivo del procedimiento. La persona denunciada quedó libre de cargos, sin juicio y sin condena.
Ser acusado no significa ser culpable
Este caso demuestra una realidad que conviene no olvidar: ser acusado no significa ser culpable. Una denuncia sin pruebas, por muy grave que sea, no puede sostenerse en un proceso penal bien defendido. Por eso, actuar desde el primer momento con una estrategia jurídica sólida no solo es importante, sino decisivo.
Si te han acusado de un delito sin pruebas, no estás indefenso. La ley está de tu lado, pero hay que saber utilizarla. Y hacerlo a tiempo puede marcar la diferencia entre un procedimiento que se archiva y un proceso que innecesariamente se alarga.
AVENIDA PINTOR XAVIER SOLER Nº6 ENTRESUELO G, ALICANTE
676214779 / 657 935 887 / 683 293 132
CONTACTO


